PRELATURA

DE JULI

56.- Iglesia ante el Bicentenario: los dominicos

La Academia Peruana de Historia Eclesiástica (APHE) dedicó su revista número 5 al estudio de la Iglesia durante el siglo XIX. Como ha sido su talante en los diferentes números se ha privilegiado el espacio de los religiosos, en concreto de sus órdenes mayoritarias. Les comparto los que han sido seleccionados por los propios historiadores de sus congregaciones.

Entre los dominicos, el P. Guillermo Álvarez nos indica que entre los años 1810 y 1820 murieron en el Perú 99 religiosos, entre sacerdotes y hermanos de obediencia, y que “muchos más habían abandonado el país a causa de los trastornos ocasionados por el movimiento emancipador del Perú”.

Fray Jerónimo Cavero, Provincial desde el complejo año de 1820, en su exhortación a los sacerdotes y hermanos de la Provincia, deja percibir un amargo sufrimiento provocado por la diversidad de criterios sobre los asuntos ventilados en la asamblea capitular, el más controvertido, sin duda, era la división en el interior de la Orden, pues unos simpatizaban abiertamente con el movimiento emancipador, y otros se declaraban leales a la corona real. En la Asamblea Capitular de 1820 se deliberó en cómo ayudar a la independencia del Perú, y en la posibilidad de entregar el dinero destinado para la Beatificación de los Venerables Fray Martín de Porres y Fr. Juan Macías que se venía juntando desde 1813. Esta actitud era una reafirmación de justicia, para apoyar la libertad de los pueblos de América…Entre los dominicos que, de una u otra forma, participaron en la independencia del Perú, sobresalen los siguientes:

  1. Fray Jerónimo Cavero, Provincial, prestó sus servicios como capellán del Ejército Liberador. En el ejército dio ejemplo de caridad y pureza de costumbres; estuvo presente el día de la Jura de la Independencia y firmó el Acta de este magno acontecimiento. Llevó una vida azarosa durante diecisiete años, por la causa de la Independencia nacional.
  2. Fray Ángel Vicente Zea, O.P. (1760-1844). Propulsor de la Independencia nacional, con su obra, “Clamor de la Justicia e Idioma de la Verdad”, impreso en Chile en 1821 y reeditado en Lima en 1827. “El brigadier José Rodil, al ocupar militarmente la Capital, en 1823, en términos perentorios y conmitantes, obligó al P. Zea a escribir contra lo mismo que tenía impreso”, escribe el P. Tomás Manchego, O.P.; pero, más pudo la audacia del dominico que, burlando toda vigilancia, escapó, para refugiarse en los Andes.
  3. Fray José Meneses, O.P., fue fuertemente asediado y torturado por el cruel brigadier Rodil, para arrancarle el secreto de la confesión del mártir chorrillano José Olaya.
  4. Fray José Bernardo Alcedo, autor de la música del Himno Nacional del Perú. Vistió el hábito dominicano e hizo su profesión temporal en el Convento Santo Domingo de Lima. Perseguido por Rodil, el año de 1823, se asimiló al ejército libertador, como músico mayor de la banda de guerra.
  5. Fray Mariano Centeno, O.P. Regente de estudios del Convento de Santo Domingo. Tuvo a su cargo la primera oración patriota, el día de la Jura de la Independencia del Perú.

En el informe de Monseñor De las Heras destaca “el maestro Cavero, actual provincial y el maestro Aragón, prior de la Recoleta; ambos tienen una mediana literatura y conducta; el primero es más insinuante y político y el segundo más retirado y abstraído”.

Foto del autor de esta sección y de este artículo: Doctor e historiador José Antonio Benito.